La Meta Temarios Convocatorias Las pruebas Correo Legislación educativa Servicio Exclusivo Página de inicio
 
 
   Educación Primaria
   Educación Infantil
   Pedagogía Terapéutica
   Audición y Lenguaje
   Educación Física
   Educación Musical
   Inglés
   General y Legislación
   Psicología y Educación
 
 
   Andalucía
   Aragón
   Asturias
   Islas Baleares
   Canarias
   Cantabria
   Castilla La Mancha
   Castilla y León
   Cataluña
   Extremadura
   Galicia
   Madrid
   Murcia
   Navarra
   País Vasco
   La Rioja
   Comun. Valenciana
   Territorio MEC
 
   

Editorial MAD

LAS PRUEBAS
Consejos Generales de Preparación

Consejos generales de preparación


Nos estamos preparando para aprobar un concurso-oposición y optar a trabajar como funcionarios de la administración educativa, y hay que tener algo muy presente, "unas oposiciones no son lo mismo que unos exámenes de asignatura o curso donde sólo basta con sacar un 5 para aprobar". Se trata de competir con un elevado número de opositores/as para unas determinadas plazas, pocas y fijas en número y a las cuales sólo optarán las mejores "notas".

Si a esto le añadimos los puntos que otros opositores/as pueden obtener en la baremación de la fase de concurso y que se añadirán a la nota final, es obvio que no podemos ir a aprobar las tres pruebas por los pelos con un 5, sino que hemos de buscar la máxima nota. Esto exige un esfuerzo superior a los simples exámenes.

Hemos de informarnos y saber muy bien (si no lo sabemos) qué es un concurso oposición, y no imaginarlo o fantasear. No se trata simplemente de aprobar sino de superar y hacerlo mejor que los demás, lo cual exige una gran preparación, una adecuada concienciación, una fuerte motivación, un importante esfuerzo y un considerable sacrificio nada cómodo ni agradable y sin una certeza de éxito.

Por todo esto el factor y la preparación psicológica son fundamentales, y nadie puede hacerlo por nosotros/as. Haciendo uso de la frase el que algo quiere algo le cuesta, hemos de plantearnos seriamente ¿hasta dónde estamos dispuestos/as a llegar?, ¿qué estamos dispuestos/as a hacer para prepararnos?, ¿con qué grado de compromiso, disponibilidad y responsabilidad personal?

Ante todo hemos de elevar nuestro autoconcepto y autoestima desde un punto de vista realista (no fantasioso ni utópico), de manera racional, profesional (no emocional o visceral), intentando dominar todas las variables posibles que puedan intervenir en la superación de las oposiciones, convenciéndonos de que somos capaces de superar las oposiciones y motivándonos fuertemente para ello, pero sin miedo al fracaso y no dejando nada al azar o la suerte.

Hemos de poner toda nuestra voluntad en el deseo de opositar y en prepararnos muy bien para ello, usando todos los medios necesarios.

Es fundamental una buena motivación y un adecuado enfoque, bien interiorizados y asimilados desde el propio convencimiento, ya que así encontraremos y mantendremos en el tiempo la necesaria "energía" y la suficiente voluntad para orientarnos y llegar a nuestra meta de conseguir una preparación óptima que nos ofrezca el máximo de posibilidades de superar las oposiciones. Hemos de tener claro que no basta con estudiar; el objetivo es saber, dominar, ser un experto, estar entre los mejores,...

Esta tarea nos exige mucho "estudio", un gran esfuerzo y sacrificio en el cual nos implicaremos mejor y más activamente y podremos facilitar si , además de elevar el autoconcepto y la voluntad, adoptamos algunas estrategias, hábitos, técnicas... que mejoren el rendimiento y animen al esfuerzo, tales como:

Crear hábitos de estudio.
Trabajar todos los días, aproximadamente el mismo tiempo y a las mismas horas, en el mismo sitio o habitación (lo cual no ha de impedir aprovechar otros ratos u otros sitios), con el suficiente material y con el trabajo programado con anterioridad y las ideas claras.

Trabajar sobre objetivos concretos.
No sólo sobre el gran objetivo de aprobar las oposiciones, sino otros más cortos y concretos como conseguir esquematizar algunos temas en un tiempo predeterminado, saber elaborar organigramas, mapas conceptuales de los temas, saber resolver supuestos prácticos, dominar los temas y hacer exposiciones orales, etc.

Otorgarse premios o satisfacciones una vez alcanzados esos objetivos concretos.

Programar y controlar el tiempo.
Hemos de disponer con antelación el tiempo necesario para evitar lagunas o temas sin saber, etc. Es preciso planificar, programar por escrito, de manera realista, equilibrada, flexible, personal..., este tiempo a largo plazo, distribuyéndolo y concretándolo en planes a corto plazo (semanales, quincenales...) y en estos tiempos a corto plazo, organizar, priorizar las tareas y los objetivos más concretos, de manera secuenciada, lógica y estratégica, concretándolos/as, por último, en la programación diaria.

Esto nos permitirá afianzar los hábitos de estudio y de trabajo intelectual, controlar y readaptar la preparación, racionalizar el tiempo y la energía y evitar pérdidas.

Un tiempo diario apropiado sería de ocho a diez horas distribuidas en cuatro sesiones de dos horas a dos horas y media (por aquello de la curva del rendimiento), con pequeños descansos entre ellas, salvo comidas. En cuanto a si por la mañana, por la tarde, por la noche..., cada opositor/a tiene sus hábitos y su experiencia, lo cual le indicará los momentos más oportunos.

Nunca levantarse de una sesión de trabajo sin recapitular lo que se ha hecho, organizarlo y dejar muy claro y bien previsto por dónde seguiremos en la siguiente sesión. Esto nos evitará pérdidas de tiempo innecesarias y sobre todo desorientaciones y la sensación de no haber hecho nada o no saber qué hacer.

Hacernos de unos buenos temarios, fundamentales para centrar el estudio, elaborarlos o reelaborarlos nosotros mismos y utilizar documentación e informaciones auxiliares (libros de especialidad, libros especializados, diccionarios, normativas, revistas y publicaciones, cuestiones, supuestos prácticos resueltos, comentarios de texto, propuestas didácticas, etc.)

Dominar y emplear técnicas "activas" de estudio o trabajo:

- Subrayado de palabras clave, ideas principales, secundarias... (utilizando diversos colores, haciendo anotaciones al margen...).
- Esquematización (esquemas de llaves, numéricos...). Organigramas, mapas conceptuales...
- Gráficos, diagramas y dibujos.
- Resúmenes.
- Búsqueda de informaciones, consultas de bibliotecas...
- Grabación en audio de los temas, audición posterior...
- Hacer exposiciones orales propias, grabarlas, volverlas a oír...
- Plantearse y resolver cuestiones, problemáticas, propuestas didácticas...

Cada cual tiene sus truquillos, sus propias técnicas de estudio y trabajo, pero éstas han de ser mejoradas, rentables y activas.

Evitar distracciones o elementos que alteren la atención-concentración.
Necesitamos una habitación o espacio aislado de interferencias, ruidos, conversaciones, T.V., radio, teléfono, ... Si disponemos de ordenador ¡ojo con los juegos y las pérdidas de tiempo con la máquina!

De ser posible, reunirnos con otras personas que se estén preparando para intercambiar ideas, experiencias,...

Realizar "aprendizajes significativos" y de memorización comprensiva.
La memorización repetitiva no es válida para grandes cantidades de informaciones, datos,... y además perdura poco en el tiempo. Hemos de entender y comprender bien los conceptos, ideas, informaciones..., dándoles una estructura lógica, diferenciando las ideas principales de las secundarias, relacionando y asociando los nuevos conocimientos con los que ya teníamos, buscándoles utilidad práctica para nuestro trabajo en los centros, etc.

Realizar ejercicios de "recuerdo", repaso, exposición, recitado,... que combatan el olvido.
Buscar la funcionalidad de estos aprendizajes, teniendo como meta no el "estudiar" sino el "saber". Esto evitará en buena medida el azar, la suerte. Cuanto más sepamos mejores y más rápidos aprendizajes nuevos adquiriremos, más y mejores "herramientas y recursos" tendremos; y no sólo para aprobar las oposiciones sino también para el posterior desempeño de trabajo y de labor educativa; e incluso, aunque no superemos las oposiciones esta vez, el saber quedará para otras ocasiones y situaciones y, sobre todo, para nosotros mismos y nuestro autoconcepto.

Hacer prácticas reales sobre los temas, pruebas, tiempos,... para lo cual nos ayudará bastante conocer las pruebas de años anteriores, hablar con personas que las pasaron, acudir a preparadores,....


DURANTE LA REALIZACIÓN DE LAS PRUEBAS O EJERCICIOS.

En las pruebas de desarrollo de un tema, elaborar primero el esquema, organigrama, mapa,... del tema, para fijar los apartados y puntos fundamentales, y después desarrollarlo. Para evitar la falta de tiempo es conveniente, durante la preparación, hacer ejercicios de control del tiempo, de la cantidad de "folios" que podemos escribir en ese tiempo, etc., para así acomodarnos a ello y en la realización de la prueba no dejarnos puntos sin tocar o desarrollar, no dejar cuestiones en blanco. No hay que poner todo lo habido y por haber (si no hay tiempo) pero sí todo aquello que se nos pide sin dejar lagunas.

En las pruebas orales, manifestar seguridad, confianza, tener la cabeza alta y mirar al tribunal, hablar fuerte y sonoro (no gritar), pronunciar y vocalizar bien y claro, no correr, no dudar o atrancarse o rectificar dubitativamente.

Fortalecer el autoconcepto.
"Si quiero puedo", "No es tan difícil", "Soy capaz", "Es un reto que puedo y quiero superar", "Sé y voy a saber más, seré un/a experto/a"... son ideas que adecuadamente interiorizadas y asumidas pueden convencernos de nuestras posibilidades y potenciarlas.

Evitar y anular los desánimos y las dudas.
De vez en cuando, en los momentos en que nos sintamos desanimados/as podemos hacer un listado de los pros y contras, de las ventajas e inconvenientes de la tarea de preparación que estamos haciendo y extraer conclusiones en consecuencia.


OTROS REQUISITOS, CONSEJOS....

- Mesa amplia, organizada y bien iluminada.
- Silla cómoda, pero no confortable en exceso y adoptar una postura adecuada e incluso hacer ejercicios de estiramientos y flexiones en la propia posición de sentados en la silla,...
- Alimentación adecuada, sana, nunca copiosa. Ejercicio físico.
- No levantarse cada dos por tres.
- Evitar la ansiedad, dormir bien, sueño adecuado y relajante. Relajación...
- Temperatura adecuada (20-24 grados)
- Material adecuado, variado, suficiente... bien organizado y al alcance de la mano.
- Anotar las dudas, lo que no se entiende o comprende, vocabulario... y posteriormente consultarlas, buscar la ayuda e información, etc.
- Leer rápidamente y por encima los temas antes de "estudiarlos" (prelectura). Después proceder a la lectura comprensiva y al estudio.
- Durante el estudio además de por escrito, ir resumiendo, esquematizando, relacionando... mentalmente.
- Emplear reglas nemotécnicas, si fueran precisas.
- Comprobar la ortografía, caligrafía, redacción, limpieza, orden, etc.
- Hablar con maestros/as.
- Sentir que estamos haciendo algo importante y no para pasar el tiempo o justificarnos ante la familia y amigos.


ALGUNAS IDEAS

Como habrás podido comprobar, el conjunto de nuestros materiales da respuesta a todos los interrogantes que te plantea el examen.

Queremos, asimismo, informarte de que dichos materiales están contrastados a través de una larga experiencia de preparación de las oposiciones de Magisterio.

Debes comenzar a estudiar ¡ya! procurando tener un lugar de estudio tranquilo y bien iluminado. Si lo haces en tiempo de oscuridad, procura combinar una iluminación directa con otra indirecta.

Debes planificar el tiempo de estudio distribuyéndolo a lo largo de la semana y planteándote metas realistas que vayas cumpliendo.

No te des un "atracón" al principio. Comienza con pocas horas al día para irlas aumentando gradualmente.

Descansa bien antes de cada examen.


¡ÁNIMO Y A POR TODAS!


Editorial Mad