Nos estamos preparando para aprobar un concurso-oposición y optar
a trabajar como funcionarios de la administración educativa, y
hay que tener algo muy presente, "unas oposiciones no son lo mismo
que unos exámenes de asignatura o curso donde sólo basta
con sacar un 5 para aprobar". Se trata de competir con un elevado
número de opositores/as para unas determinadas plazas, pocas y
fijas en número y a las cuales sólo optarán las mejores
"notas".
Si a esto
le añadimos los puntos que otros opositores/as pueden obtener en
la baremación de la fase de concurso y que se añadirán
a la nota final, es obvio que no podemos ir a aprobar las tres pruebas
por los pelos con un 5, sino que hemos de buscar la máxima nota.
Esto exige un esfuerzo superior a los simples exámenes.
Hemos de
informarnos y saber muy bien (si no lo sabemos) qué es un concurso
oposición, y no imaginarlo o fantasear. No se trata simplemente
de aprobar sino de superar y hacerlo mejor que los demás, lo cual
exige una gran preparación, una adecuada concienciación,
una fuerte motivación, un importante esfuerzo y un considerable
sacrificio nada cómodo ni agradable y sin una certeza de éxito.
Por todo
esto el factor y la preparación psicológica son fundamentales,
y nadie puede hacerlo por nosotros/as. Haciendo uso de la frase el que
algo quiere algo le cuesta, hemos de plantearnos seriamente ¿hasta
dónde estamos dispuestos/as a llegar?, ¿qué estamos
dispuestos/as a hacer para prepararnos?, ¿con qué grado
de compromiso, disponibilidad y responsabilidad personal?
Ante todo
hemos de elevar nuestro autoconcepto y autoestima desde un punto de vista
realista (no fantasioso ni utópico), de manera racional, profesional
(no emocional o visceral), intentando dominar todas las variables posibles
que puedan intervenir en la superación de las oposiciones, convenciéndonos
de que somos capaces de superar las oposiciones y motivándonos
fuertemente para ello, pero sin miedo al fracaso y no dejando nada al
azar o la suerte.
Hemos de
poner toda nuestra voluntad en el deseo de opositar y en prepararnos muy
bien para ello, usando todos los medios necesarios.
Es fundamental
una buena motivación y un adecuado enfoque, bien interiorizados
y asimilados desde el propio convencimiento, ya que así encontraremos
y mantendremos en el tiempo la necesaria "energía" y
la suficiente voluntad para orientarnos y llegar a nuestra meta de conseguir
una preparación óptima que nos ofrezca el máximo
de posibilidades de superar las oposiciones. Hemos de tener claro que
no basta con estudiar; el objetivo es saber, dominar, ser un experto,
estar entre los mejores,...
Esta tarea
nos exige mucho "estudio", un gran esfuerzo y sacrificio en
el cual nos implicaremos mejor y más activamente y podremos facilitar
si , además de elevar el autoconcepto y la voluntad, adoptamos
algunas estrategias, hábitos, técnicas... que mejoren el
rendimiento y animen al esfuerzo, tales como:
Crear
hábitos de estudio.
Trabajar todos los días, aproximadamente el mismo tiempo y a las
mismas horas, en el mismo sitio o habitación (lo cual no ha de
impedir aprovechar otros ratos u otros sitios), con el suficiente material
y con el trabajo programado con anterioridad y las ideas claras.
Trabajar
sobre objetivos concretos.
No sólo sobre el gran objetivo de aprobar las oposiciones, sino
otros más cortos y concretos como conseguir esquematizar algunos
temas en un tiempo predeterminado, saber elaborar organigramas, mapas
conceptuales de los temas, saber resolver supuestos prácticos,
dominar los temas y hacer exposiciones orales, etc.
Otorgarse
premios o satisfacciones una vez alcanzados esos objetivos concretos.
Programar
y controlar el tiempo.
Hemos de disponer con antelación el tiempo necesario para evitar
lagunas o temas sin saber, etc. Es preciso planificar, programar por escrito,
de manera realista, equilibrada, flexible, personal..., este tiempo a
largo plazo, distribuyéndolo y concretándolo en planes a
corto plazo (semanales, quincenales...) y en estos tiempos a corto plazo,
organizar, priorizar las tareas y los objetivos más concretos,
de manera secuenciada, lógica y estratégica, concretándolos/as,
por último, en la programación diaria.
Esto nos
permitirá afianzar los hábitos de estudio y de trabajo intelectual,
controlar y readaptar la preparación, racionalizar el tiempo y
la energía y evitar pérdidas.
Un tiempo
diario apropiado sería de ocho a diez horas distribuidas en cuatro
sesiones de dos horas a dos horas y media (por aquello de la curva del
rendimiento), con pequeños descansos entre ellas, salvo comidas.
En cuanto a si por la mañana, por la tarde, por la noche..., cada
opositor/a tiene sus hábitos y su experiencia, lo cual le indicará
los momentos más oportunos.
Nunca levantarse
de una sesión de trabajo sin recapitular lo que se ha hecho, organizarlo
y dejar muy claro y bien previsto por dónde seguiremos en la siguiente
sesión. Esto nos evitará pérdidas de tiempo innecesarias
y sobre todo desorientaciones y la sensación de no haber hecho
nada o no saber qué hacer.
Hacernos
de unos buenos temarios, fundamentales para centrar el estudio, elaborarlos
o reelaborarlos nosotros mismos y utilizar documentación e informaciones
auxiliares (libros de especialidad, libros especializados, diccionarios,
normativas, revistas y publicaciones, cuestiones, supuestos prácticos
resueltos, comentarios de texto, propuestas didácticas, etc.)
Dominar
y emplear técnicas "activas" de estudio o trabajo:
- Subrayado
de palabras clave, ideas principales, secundarias... (utilizando diversos
colores, haciendo anotaciones al margen...).
- Esquematización (esquemas de llaves, numéricos...). Organigramas,
mapas conceptuales...
- Gráficos, diagramas y dibujos.
- Resúmenes.
- Búsqueda de informaciones, consultas de bibliotecas...
- Grabación en audio de los temas, audición posterior...
- Hacer exposiciones orales propias, grabarlas, volverlas a oír...
- Plantearse y resolver cuestiones, problemáticas, propuestas
didácticas...
Cada cual
tiene sus truquillos, sus propias técnicas de estudio y trabajo,
pero éstas han de ser mejoradas, rentables y activas.
Evitar
distracciones o elementos que alteren la atención-concentración.
Necesitamos una habitación o espacio aislado de interferencias,
ruidos, conversaciones, T.V., radio, teléfono, ... Si disponemos
de ordenador ¡ojo con los juegos y las pérdidas de tiempo
con la máquina!
De ser posible,
reunirnos con otras personas que se estén preparando para intercambiar
ideas, experiencias,...
Realizar
"aprendizajes significativos" y de memorización comprensiva.
La memorización repetitiva no es válida para grandes cantidades
de informaciones, datos,... y además perdura poco en el tiempo.
Hemos de entender y comprender bien los conceptos, ideas, informaciones...,
dándoles una estructura lógica, diferenciando las ideas
principales de las secundarias, relacionando y asociando los nuevos conocimientos
con los que ya teníamos, buscándoles utilidad práctica
para nuestro trabajo en los centros, etc.
Realizar
ejercicios de "recuerdo", repaso, exposición, recitado,...
que combatan el olvido.
Buscar la funcionalidad de estos aprendizajes, teniendo como meta no el
"estudiar" sino el "saber". Esto evitará en
buena medida el azar, la suerte. Cuanto más sepamos mejores y más
rápidos aprendizajes nuevos adquiriremos, más y mejores
"herramientas y recursos" tendremos; y no sólo para aprobar
las oposiciones sino también para el posterior desempeño
de trabajo y de labor educativa; e incluso, aunque no superemos las oposiciones
esta vez, el saber quedará para otras ocasiones y situaciones y,
sobre todo, para nosotros mismos y nuestro autoconcepto.
Hacer prácticas
reales sobre los temas, pruebas, tiempos,... para lo cual nos ayudará
bastante conocer las pruebas de años anteriores, hablar con personas
que las pasaron, acudir a preparadores,....
DURANTE LA REALIZACIÓN DE LAS PRUEBAS O EJERCICIOS.
En las pruebas
de desarrollo de un tema, elaborar primero el esquema, organigrama, mapa,...
del tema, para fijar los apartados y puntos fundamentales, y después
desarrollarlo. Para evitar la falta de tiempo es conveniente, durante
la preparación, hacer ejercicios de control del tiempo, de la cantidad
de "folios" que podemos escribir en ese tiempo, etc., para así
acomodarnos a ello y en la realización de la prueba no dejarnos
puntos sin tocar o desarrollar, no dejar cuestiones en blanco. No hay
que poner todo lo habido y por haber (si no hay tiempo) pero sí
todo aquello que se nos pide sin dejar lagunas.
En las pruebas
orales, manifestar seguridad, confianza, tener la cabeza alta y mirar
al tribunal, hablar fuerte y sonoro (no gritar), pronunciar y vocalizar
bien y claro, no correr, no dudar o atrancarse o rectificar dubitativamente.
Fortalecer
el autoconcepto.
"Si quiero puedo", "No es tan difícil", "Soy
capaz", "Es un reto que puedo y quiero superar", "Sé
y voy a saber más, seré un/a experto/a"... son ideas
que adecuadamente interiorizadas y asumidas pueden convencernos de nuestras
posibilidades y potenciarlas.
Evitar
y anular los desánimos y las dudas.
De vez en cuando, en los momentos en que nos sintamos desanimados/as podemos
hacer un listado de los pros y contras, de las ventajas e inconvenientes
de la tarea de preparación que estamos haciendo y extraer conclusiones
en consecuencia.
OTROS REQUISITOS, CONSEJOS....
- Mesa
amplia, organizada y bien iluminada.
- Silla cómoda, pero no confortable en exceso y adoptar una postura
adecuada e incluso hacer ejercicios de estiramientos y flexiones en la
propia posición de sentados en la silla,...
- Alimentación adecuada, sana, nunca copiosa. Ejercicio físico.
- No levantarse cada dos por tres.
- Evitar la ansiedad, dormir bien, sueño adecuado y relajante.
Relajación...
- Temperatura adecuada (20-24 grados)
- Material adecuado, variado, suficiente... bien organizado y al alcance
de la mano.
- Anotar las dudas, lo que no se entiende o comprende, vocabulario...
y posteriormente consultarlas, buscar la ayuda e información,
etc.
- Leer rápidamente y por encima los temas antes de "estudiarlos"
(prelectura). Después proceder a la lectura comprensiva y al estudio.
- Durante el estudio además de por escrito, ir resumiendo, esquematizando,
relacionando... mentalmente.
- Emplear reglas nemotécnicas, si fueran precisas.
- Comprobar la ortografía, caligrafía, redacción,
limpieza, orden, etc.
- Hablar con maestros/as.
- Sentir que estamos haciendo algo importante y no para pasar el tiempo
o justificarnos ante la familia y amigos.
ALGUNAS IDEAS
Como habrás
podido comprobar, el conjunto de nuestros materiales da respuesta a todos
los interrogantes que te plantea el examen.
Queremos,
asimismo, informarte de que dichos materiales están contrastados
a través de una larga experiencia de preparación de las
oposiciones de Magisterio.
Debes comenzar
a estudiar ¡ya! procurando tener un lugar de estudio tranquilo y
bien iluminado. Si lo haces en tiempo de oscuridad, procura combinar una
iluminación directa con otra indirecta.
Debes planificar
el tiempo de estudio distribuyéndolo a lo largo de la semana y
planteándote metas realistas que vayas cumpliendo.
No te des
un "atracón" al principio. Comienza con pocas horas al
día para irlas aumentando gradualmente.
Descansa
bien antes de cada examen.
¡ÁNIMO Y A POR TODAS!